¡Kajko de piscina municipal!
¡Pero que razón tenían Los Refrescos! Después de años aguantando estoicamente el calor veraniego alejada del cloro municipal, claudiqué ante la promesa de "esta no está masificada y se está la mar de bien".
"La mar de bien" = a:
- Atravesamos los vestuarios entre un pasillo de hongos que nos hacían la ola.
- Cuando llegamos al césped, este no era tal, sino una manta de rastrojos pinchosos.
- El ápice de tranquilidad que tuvimos al inicio se vio rápidamente truncado por una tropa de Jennys a Gritos cuyos oros arrastrantes araban los rastrojos.
- Nadar era toda una operación de alto riesgo.
- Cada 5 minutos pensabamos si ya nos habrían robado la mochila.
- Hubo un momento en el que el agua olía a pies (verídico).
- Siempre me veía rodeada de un grupo de adolescentes con las hormonas alborotadas ante tanta semidesnudez que aplacaban su nerviosismo tirándose a bomba compulsivamente y ahogándome en salpicones.
- Un grupo de chulos piscineros empezó a escupir a la rejilla. Alguien les debería haber explicado que todo lo que entra en esa rejilla vuelve a salir.
- A la hora de la siesta el novio de la Jenny puso a Melendi a todo trapo.
- Oí tres veces eso de "¿¿te acuerdas cuando de pequeño te contaban que si te meabas en la piscina salía un círculo rojo???"
- Me encontré a un conocido con bañador de los que marcan. Mientras le miraba el paquetillo (con esos bañadores salta a la vista), no pude evitar pensar que se había percatado de que al salir del agua hacía frío. "Qué haces tú por aquí?" - paquetillo, teta - "Pues ya ves, dándonos un bañito" - teta, paquetillo". "A ver si quedamos un día todos juntos" -paquetillo - paquetillo - paquetillo - teta.
Conclusión: lo único en lo que merece la pena empaparse en Madrid es en alcohol.


Anna dijo
¡¡¡Vaya!!! Muy descriptivo
10 Agosto 2007 | 10:50 PM