No me extraña que la gente se deprima al volver de vacaciones. A mí, al abrir la nevera, me dieron directamente ganas de cortarme las venas, aunque para suicidarme hubiera bastado con comerme lo que hay en ella...
A simple vista se podría decir que tampoco es que esté tan vacía y que algo se puede salvar para apañar un sandwich en este periodo de standby llamado finales de agosto.

Pero si analizamos su contenido detalladamente veremos que lejos del clásico yogurt caducado mi nevera da miedo, mucho miedo.
Estas cosas son restos de un lomo y un chorizo supervivientes de la cesta de Navidad.
Pueden utilizarse como arma arrojadiza o martillo pilón.
Aparentemente podría tratarse de un brick de gazpacho normal.
Pero en realidad ya es uno más en el piso, lleva meses abierto.
Hay quien dice que si lo frotas saldrá un genio que hará realidad tus deseos más andaluces. El caso es que si lo agito, oigo voces.
Es imposible preparar nada a base de guindillas y remolacha, ni Arguiñano en tiempos de guerra.
Y no vale decir sandwich de guindilla y remolacha, que está muy trillado.
El producto estrella de la nevera, cortesía de R en una de sus visitas a la casa.
¡Mortadela con forma de ositos! ¿POR QUÉ???? Es lo más tétrico del universo, ¿cómo darle un bocado a Teddy sin que su espíritu te atormente por las noches?
Claro, que si le tapara la cara con remolacha, a lo mejor...
Media cebolla, otro de los clásicos de todo desastre frigorífico que se precie.
Impregna todo lo que le rodea de un aroma inconfundible.
Es más recomendable el medio limón, pero lo tiré hace un mes porque ya había intentado escapar por su propio pie en más de una ocasión.
Pasta brick, adquirida por mi compañero de piso y caducada en noviembre de 2005.
Comprada bajo la promesa "se pueden hacer grandes cosas con ella", todavía estamos esperando a que le de salida.
No la tira por orgullo.
Y es que hasta mi gato come mejor que yo en verano. Y esos triskis "rellenos de jamón y gambas" que mastica mientras me mira con recelo no tienen tan mala pinta...


En ocasiones... veo muertos, jejejeje. Creo que están en tu gazpacho :-OOOO, dios mío, ¡que nevera más terrorífica!
Un auténtico placer poder leerte. ¡No tardes tanto, please! Necesitaba estas risas XDDDD
Apuesto a que hay etiopes que preferirian seguir rodeados de moscas y comiendo esa pasta blanca tan nutritiva a pasar siquiera un dia alimentandose de productos de esa nevera.
valeee. Prometo tirarlo todo cuando vuelva de vacaciones... pero que conste que el gazpacho lo compraste tú.
Propongo abrir un PayPal para que pueda tener un futuro mejor que esa nevera... ¡Apadrina a Suki!
Un post cojonudo. Todos nos encontramos ese panorama a la vuelta de vacaciones...
la mia solo tenia cerveza y una lechuga podria..
por lo menos tu te lo has pasado bien vaciandola..
Eyy! La lechuga podria y renegria tambien estaba en mi nevera. Mira la foto, en la bandeja interior al lado de una bola arrugada de papel albal que mejor no saber lo que contiene...
Impresionante. Hay neveras y neveras.
Saludos,
Daniel
He exado de menos el paté con vida interior, o sea, que cuando lo abres de tanto moho que tiene hasta te mira! Y seguro que tb tendrías por ahi el pan bimbo de hulk, o sea, ése que tiene más verde que el central park!!!
Saludos de una colgá!!
Desde luego que...estás pillá!, casi me meo leyendote...es buenísimo!